Infiltración de corticoides: Te cuento todo de mi último tratamiento

Infiltración de corticoides: Te cuento todo de mi último tratamiento

¡¡¡¡Hola!!!! ¿Cómo están? Yo paso por aquí, reportándome (luego de bastante tiempo).

En el último tiempo, he estado elaborando un post llamado Cómo ponerle freno a ese nuevo queloide que está apareciendo. En él, pretendo hablar del último tratamiento que estoy haciendo. Sin embargo, mi capacidad de síntesis al parecer me ha fallado, y todavía no lo he podido resumir. Al parecer, tengo mucho que decir.

Teniendo esto en consideración, me tomé unas horitas para desarrollar un pequeño post acerca del último tratamiento al que me sometí. Se trata de un Tratamiento de infiltración de corticoides. Un tratamiento simple, económico y la mejor opción que he encontrado para desvanecer/eliminar unos queloides que me aparecieron hace poco.

Dentro de este post no habrán fotografías. Esto es porque todo pasó tan rápido que no lo elaboré con mucho tiempo (como es lo usual) y no recopilé las fotografías necesarias. Prometo traer imágenes lo antes posible 🙂

Así que, ¡Aquí vamos!

¿Qué es la infiltración? Una breve descripción.

Extraída del sitio DB Dermatología Barcelona, a cargo del Dr. Didac Barco, les comparto la descripción que realiza sobre el tratamiento. Información proveniente del artículo «Enfoque terapéutico de las cicatrices hipertróficas y de los queloides» , disponible en su sitio web.

CORTICOIDES. La infiltración intralesional de corticoides dentro de la cicatriz o del queloide es el tratamiento estándar más empleado y se recomienda como primera opción terapéutica. Reduce el exceso de formación de colágeno, de glucosaminoglucanos, de fibroblastos y de la producción de mediadores inflamatorios, por lo que actúa sobre muchos de los factores causales de las cicatrices anómalas.

Se trata de un procedimiento extremadamente seguro y que normalmente ofrece resultados muy positivos (algunos estudios refieren que, en determinadas condiciones, arrojan mejorías del 50-100%) con un coste bajo. Pueden emplearse el acetónido de triamcinolona o la betametasona. En el caso del acetónido de triamcinolona se recomienda infiltrar 0.1mL de solución de 20 – 40mg/mL por centímetro de cicatriz.

El inconveniente principal de la inyección intralesional de corticoides es el dolor que provoca en ese momento. Pueden provocar cierta atrofia, aparición de telangiectasias e hipopigmentación en la zona tratada y alrededor de la cicatriz. La inyección intralesional de corticoides se puede combinar en la misma sesión con otros métodos terapéuticos, como la crioterapia o el uso de láseres.

Ventajas de la infiltración de corticoides
– Reduce el volumen de la cicatriz
– Disminuye el picor y el dolor del queloide
– Procedimiento sencillo y económico
– Elevada seguridad
– Combinable con múltiples opciones terapéuticas

 Inconvenientes de los corticoides
– Dolor
– Puede formar ampollas o costras

Aquí te comparto un video donde se realiza el procedimiento:

Video ilustrativo de cómo se lleva a cabo la infiltración. Es un procedimiento realizado solo por médic@s

Conociendo ya esta información, comencemos con este post.

¿Por qué estoy en tratamiento?

Ya van varios post donde les he compartido la historia de mis queloides: Desde mis primeros tratamientos fallidos, mis 2 cirugías posteriores y todo el procedimiento que viví en la última intervención. No obstante, si tienes tendencia a cicatrizar queloide, ya sabes que el futuro es incierto y siempre tendrás que estar alerta a tus lesiones.

En este último tiempo, han aparecido 2 queloides nuevos en mi cuerpo.

El primero fue producto de una foliculitis por depilación. Decidí realizarme depilación semi-permanente (con láser Alexandrita PRO) y, al momento de rasurarme, presenté una inflamación en los folículos pilosos de mi zona púbica. Un granito en particular no quería bajar y cometí un GRAN ERROR. Me pellizqué ese granito con mucha fuerza… Cuando lo hice, se me pasó por la mente que podría ser un posible queloide, pero me dije a mi misma: con parche de silicona baja en unos días.

Había apretado TAN fuerte el «granito» que la zona de la protuberancia sobresalía casi 1cm. Además, la piel estaba durísima y se sentía como un pequeño poroto, el cual no bajó utilizando lámina de silicona. Ahí me di cuenta de que definitivamente necesitaba un tratamiento urgente.

Sin embargo, pasaron los meses y seguí utilizando solo lámina de silicona. Al notar que la dureza no se iba, decidí ponerme a buscar opción para realizar algún tratamiento.

El segundo queloide que apareció fue espontáneo. He sufrido de acné desde la adolescencia y, si bien actualmente lo tengo bastante controlado, durante mi periodo siempre me suele brotar acné en la zona del pecho. Si bien hago lo posible para controlarlo, a veces me aparecen espinillas, pero trato de no tocarlas.

Así lo he llevado durante mucho tiempo, pero hace 1 mes y medio noté que uno de mis granitos no bajaba y sentí esa picazón característica de los queloides.

En la primera sesión, tratamos el primer queloide. En la segunda, ya había aparecido el segundo queloide, por lo que ambos se fueron i n f i l t r a d o s. Explicaré todo el proceso a continuación.

Diagnosticando los queloides y proponiendo un tratamiento para mi caso

Todos los diagnósticos que hice antes de consultar a la dermatóloga fueron suposiciones. Si bien tengo experiencia empírica de cómo se comporta la piel queloide, el diagnóstico dermatológico siempre es necesario.

Muchas veces, otras condiciones presentan características similares, y es el diagnóstico médico lo que identifica sus diferencias. Por lo tanto, no se trata de ir a la consulta y decir: tengo 2 queloides y quiero hacer X tratamiento. Todo depende siempre del diagnóstico, los recursos de la clínica/centro médico, el presupuesto personal y la disposición para realizar un determinado tratamiento.

A través del blog siempre me llegan datos de todo tipo. Incluso tenemos un post dedicado solo a recomendar dermatólog@s, cirujan@s y otras especialidades que tratan queloides. Teniendo tal abanico de opciones, no fue fácil tomar una decisión.

Además, mi dermatóloga de cabecera atiende en 2 clínicas. En una casi no tengo cobertura en mi Isapre y, en la otra, el valor es bastante elevado. Y dado que los queloides eran relativamente chiquitos y parecían fáciles de tratar, la opción de atenderme con ella fue descartada.

Decidí entonces elegir a la dermatóloga Ninoska Porras, quien atiende en Integramedica Las Condes. Ella realiza tratamientos simples, como infiltración y crioterapia, dentro de la misma consulta siempre que es posible. Me la habían recomendado muchísimo y, además, siempre me contaban que era muy simpática (para mí, esto definitivamente es un factor fundamental). Dado mi plan de Isapre, el bono tiene un precio accesible y, por otro lado, podía llevar el medicamento que suelen infiltrar (Triancinolona), ya que lo consigo a través de una amiga que lo trae de Brasil (me puedes escribir si necesitas el dato). Sin dudas era la opción más costo – efectiva.

En consulta, la dermatóloga me diagnosticó el primer queloide y proseguimos inmediatamente con el tratamiento. Se propuso la infiltración de corticoides complementado con el uso de lámina de silicona. La Dra. suele recomendar nuestras láminas y, cuando supo que yo era Isi de Queloide, se puso muy feliz y, obviamente, indicó que usara mis propios productos jaja. Me sentí famosilla por un segundo

Las razones por las que se eligió este tratamiento están más que claras. Mis queloides son muy pequeños, recientes y tienen muchísimas posibilidades de mejorar solo con esa combinación que propuso. Por el tamaño de mis lesiones, el procedimiento se realizó en consulta.

En la segunda sesión, 1 mes después, además de infiltrarme el primer queloide, me infiltró también 2 cicatrices: El segundo queloide (el del pecho por acné) y otra cicatriz que estaba un poco inflamada… La explicación de lo anterior queda para el próximo apartado.

Llevando a cabo el tratamiento: Costos y todo lo que implica estar en tratamiento

Primera sesión

En la primera sesión llevé el medicamento, porque estaba 90% segura de que tenía un queloide. En el caso de que no fuera queloide, me quedaba con el frasco. Sin embargo, si efectivamente lo era, podían realizarme la infiltración el mismo día y todo habría valido la pena.

Le comenté a la Dra. mi caso y que tenía el medicamento que se suele utilizar. Ella accedió a infiltrarme y conversamos… ¡Fue muy entretenido! Sin dudas la mejor parte fue que mezcló el medicamento con lidocaína, usando solo el 50% del frasco. Gracias a eso, el procedimiento duró aproximadamente 5 minutos, con un dolor muy leve. De 1 a 10, el dolor inicial -de los primeros segundos- fue un 6, y después no sentí casi nada.

La cicatriz quedó inflamada por un par de días y luego comencé a utilizar lámina de silicona durante 1 mes completo. Utilicé nuestra lámina transparente PIUR de 15cm x 3cm, cortándola en 2 pedacitos, de 3cm x 3cm c/u.

Segunda sesión

Asistí a la segunda sesión con mis sospechas de este nuevo posible queloide. Está ubicado en el pecho, justo en el centro y arriba de mi cicatriz de cirugía con radioterapia.

La Dra. al momento de verla y tocarla supo que era un queloide. Por lo tanto, decidió infiltrar tanto el primer queloide -el de mi zona púbica- y el nuevo queloide en mi pecho.

Al momento de hacer la segunda infiltración, lógicamente revisó mi cicatriz de cirugía. Me dijo que iba bastante bien. No obstante, una pequeña parte de la cicatriz está levemente inflamada y me ofreció infiltrar la cicatriz. No lo pensé dos veces y lo hicimos. Preferí hacerlo porque fue una parte que, a pesar de hacer tratamientos de compresión y usar lámina de silicona, no ha logrado bajar y tomé la oportunidad.

Aun así, si estás en tratamiento y/o tienes una cicatriz en evaluación, consulta con tu Dr/a antes de realizar cualquier procedimiento que esté fuera del protocolo.

Costos asociados

En 2 sesiones, los costos asociados al procedimiento han sido (en pesos chilenos, CLP):

  • 2 consultas dermatológicas (valor bono): $10.000 por cada sesión. $20.000 en total. Si bien el valor particular es de aproximadamente $30.000, con mi plan de isapre queda en $10.000.
  • 1 frasco y medio de corticoide Triancil 20mg: Si bien compré 3 frascos, solo he utilizado 1 y medio. Cada frasco me costó $20.000, por lo que en términos prácticos sería $30.000. El medio frasquito que me sobró lo guardé en el refrigerador.
  • 1 lámina de silicona transparente 15cm x 3cm PIUR: Utilizo este producto de mi tienda y lo he ido recortando. Me durará probablemente para 1 mes más. Su precio es de $9.500.

¡Y eso sería! En total llevo gastado: $20.000 + $30.000 + $9.500: $59.500.

Resultados: ¿Está valiendo la pena?

¡Absoluta y completamente, lo vale! El primer queloide bajó un 80% mientras que el otro recién está comenzando el tratamiento, pero estoy segura de que va por buen camino. Ahora solo queda esperar.

Las indicaciones de la Dra. fueron:

  • Si las cicatrices disminuyen casi por completo, utilizar por 6 meses de manera continua parches de silicona PIUR
  • Si las cicatrices no presentan cambios significativos, pedir una hora para una nueva sesión y realizar nuevamente las infiltraciones

Tengo toda la esperanza de que mejoren. No es primera vez que paso por un tratamiento así y lo que más aprendí durante este camino es que LA CONSTANCIA ES CLAVE. Además, el uso del parche de silicona es indispensable. Teniendo todo esto en mente, tengo fé en que resultará bien si me esfuerzo en hacerlo todo de manera correcta.

¡Respondiendo preguntas que llegaron!

En nuestro Instagram abrí la cajita de comentarios para recibir sus dudas. He ido recopilando algunas, y aquí van las respuestas:

  • ¿Cuántas infiltraciones tienes que hacer para que se cure tu queloide? Como se trata de queloides pequeños y sin tanto desarrollo ni antigüedad, es posible que en 2 sesiones se desvanezcan casi en un 100%. Como comenté anteriormente, el primer queloide disminuyó en un 80% solo con una sesión y el uso constante de lámina de silicona.
  • ¿Será cierto que el medicamento que se usa para infiltrar provoca esterilidad en mujeres? Las dosis que se utilizan para infiltración de queloides son seguras para nosotr@s. Sin embargo, no he investigado al respecto como para dar una respuesta más acabada. ¡Lo tendré pendiente para responderlo en un futuro y consultar con especialistas!
  • ¿Provoca mucho dolor? ¡Tengo miedo! El dolor es relativo y depende muchísimo de 2 factores principalmente: la zona donde se realice la infiltración y que tan grueso y/o adherido esté el queloide. En aquellos queloides muy gruesos, el posible que el dolor sea intenso, mientras que en queloides más chiquitos, el dolor es más tolerable. También hay zonas que suelen doler más. En mi caso, en la zona del pecho dolió bastante, mientras que en mi zona púbica casi no sentí dolor. Otro factor importante es el uso de lidocaína en la infiltración. En mi caso, la Dra. utilizó lidocaína durante el procedimiento y esto hizo que el dolor fuera solo al comienzo.
  • ¿Se puede realizar infiltración durante el embarazo? Hasta donde sé, el tratamiento de infiltración no se puede realizar durante el embarazo. Sin embargo, como en una pregunta anterior, no tengo una respuesta más científica y acabada. ¡Queda pendiente también para abordar en otro post!
  • ¿Para la infiltración uno tiene que llevar el medicamento o el/la Dr/a lo tiene disponible en consulta? Depende del caso. En la mayoría de los casos el doctor/a te receta el medicamento y después en la siguiente sesión lo llevas a consulta. El medicamento dependerá del médic@, ya que se suelen emplear diversos tipos de corticoides. Solo en algunos casos el medicamento puede ir incluído en el valor total de la consulta; en estos casos es el médic@ quien lo tiene disponible en su consulta. No obstante, esto último es poco habitual.
  • Mi Dra. me recomienda cirugía + infiltración para mi queloide en el pecho. ¿Qué opinas? Personalmente, considero que es un poquito riesgoso utilizar solo cirugía e infiltración en una zona que tiene muchísimo riesgo de recidiva. No obstante, este riesgo se puede disminuir con complementos durante el proceso. Algunos ejemplos son la faja de compresión (idealmente realizada a medida) desde el primer mes, las sesiones de kinesiología dermatofuncional, la utilización de productos de silicona médica, etc. Si bien con infiltración se reduce mucho el riesgo de volver a tener queloide, sumando lo anterior se reduce aún más. Incluso se puede complementar con el uso de láser dermatológico, pero en este caso los costos suben bastante. Dentro de mi experiencia sumado a lo que dicen los artículos, siempre el tratamiento integral funciona mejor.
  • ¿En cuánto tiempo aproximadamente pasa el dolor? ¿Tomas algo para disminuirlo? Considerando que tengo una tolerancia normal al dolor, el primer día suele doler bastante, pero no es invalidante. Es un dolor que va y viene cada cierto tiempo y se siente como un moretón intenso y muy activo. Es como cuando recién te acabas de pegar con un mueble, pero el dolor no pasa inmediatamente. Cuando realizaba infiltración en mis queloides más grandes, solía utilizar compresas frías y tomar medicamentos como paracetamol e ibuprofeno. Después de 2 días el dolor era casi imperceptible. Actualmente, el dolor está siendo muchísimo menor y no he hecho nada en particular para disminuirlo. En esta etapa considero importante no realizar deporte o alguna actividad que implique fuerza, ya que puede llegar a molestar.
  • ¿Qué doctor te hizo la infiltración? La Dra. Ninoska Porras en el Integramedica Alto Las Condes. Este procedimiento es realizado idealmente por dermatólog@s y cirujan@s plásticos. Sin embargo, hay otras especialidades médicas que pueden llevarlo a cabo. Lo más importante es que sea realizado por un profesional médico.
  • ¿Debe ser reciente el queloide para este procedimiento? Los resultados suelen ser mejores en queloides recientes, ya que ayudará a que el crecimiento se detenga y la cicatriz se suavice. En queloides más antiguos se podrían observar resultados, pero probablemente se necesiten muchas más sesiones y/o complementar con otros tratamientos.
  • ¿Para qué cicatrices está indicada la infiltración? Se puede realizar tanto de manera preventiva, incluso al momento se realizar la cirugía, como para cicatrices queloides e hipertróficas que ya presentan antigüedad. Los mejores resultados se suelen ver en cicatrices recientes y que no presentan tanta dureza ni coloración, mientras que en aquellas cicatrices que se sienten más duras y con mayor volumen, la infiltración podría ayudar, pero es posible que se necesite un abordaje integral.
  • ¿Donde puedo ir para comenzar el tratamiento? Por suerte, el tratamiento de infiltración es uno de los más accesibles en términos económicos y de oportunidad. Se puede realizar en diversos centros médicos y clínicas. La mayoría de dermatólog@s llevan a cabo este procedimiento y, en ciertas ocasiones, pueden llegar a cobrar solo el valor de la consulta. Recalco, esto no es en todos los casos.

Consejos si estás interesad@ en este procedimiento

Dada esta experiencia y algunas que tuve cuando era más joven, les dejaré algunos consejitos sobre el procedimiento.

  • Busca un dermatólog@ que atienda con tu previsión. Esto hará que los costos sean menores y, si tienes aun más suerte, podría ser que infiltre a valor de consulta. OJO, y esto es muy importante, hay casos en los que NO SE PUEDE INFILTRAR EN LA CONSULTA y es necesario hacer un procedimiento externo. En mi caso particular, se pudo porque los queloides eran pequeños y, por ende, el procedimiento no dura más de 10 minutos.
  • Utiliza lámina de silicona durante el proceso. Potenciarás el efecto desinflamatorio, haciendo más probable que el tratamiento funcione de una vez.
  • Si tu queloide es muy grande, evalúa otras opciones complementarias. Si no puedes optar por un tratamiento adicional (como láser o cirugía), puedes optar por prendas de compresión que ayuden a controlar mucho más el queloide. Como idea de emergencia, hay personas que usan cinta kinesiológica para comprimir aún más el parche de silicona. ¡Es un truco muy económico!
  • El dolor es menor si el queloide es más pequeñito. Por lo tanto, si puedes realizar el procedimiento cuanto antes, mucho mejor.
  • Hay maneras de conseguir Triamcinolona a un precio menor. En Argentina lo venden sin receta (en algunas farmacias) y a un precio bastante económico. En mi caso, utilizo un medicamento que una amiga vende: es Triancil 20mg. Si necesitas el dato, escríbeme por mensajito.
  • Sé constante. La constancia es clave en estos procedimientos. Aun así, si durante muchas sesiones no ves cambio alguno, evalúa otro tratamiento.

Palabras finales

Les agradezco de todo corazón a quienes me han enviado sus buenos deseos con este tratamiento 🙂 En Instagram siempre hay personas TAN lindas que me mandan ánimo y me apoyan en esto, les mando un abrazo a cada uno de uds.

Finalmente, quiero recalcar que la información es poder, y nos permite aprovechar al máximo nuestro recursos. Recuerda siempre hacer este procedimiento informado y con un médic@ acreditado.

Muchísimas gracias por llegar hasta acá, y nos vemos en una próxima entrada 🙂

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